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Se Sacan Chispas

Una interesantísima discusión se está llevando a cabo en el blog jurídico colectivo de Slate llamado Convictions. Allí, diversos autores discuten sobre el raid mediático de Scalia de los últimos tiempos, sobre las bondades de la corte Warren (Posner dice maldades, Balkin bondades) y sobre la vieja discusión originalismo versus variantes liberales del mismo. Balkin insiste con su teoría en contra de la original expected application de las normas jurídicas y a favor de una interpretación originalista 'progresista' que mucho no me convence.

Dice Balkin sobre Scalia:

"En realidad, Scalia no es originalista. Es lo que llamaría un 'New Deal/Brown originalist.' Es un conservador que acepta el New Deal y algunos elementos muy básicos de la revolución de los derechos civiles porque todos los americanos los han aceptado, pero insiste que no debemos ir más allá de eso. Scalia no defiende a los padres fundadores, defiende una visión conservadora del status quo constitucional circa 1960. No hay ninguna razón particular para defender la Constitución de 1960 de cambios futuros. Ciertamente no es la Constitución de los padres fundadores. Y no es nuestra Constitución".

Todo el asunto, muy relacionado con el último y excelente post de Gustavo.

La Corte Ya Recibe Pedidos de Audiencia

Ya se presentó un pedido de audiencia pública a la Corte Suprema basado en la nueva acordada 30. Y no fue otro que Alberto Bovino, con relación al caso del asesinato de Lisando Barrau en manos de un ex policía en junio de 2004.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación puso en vigencia, desde ayer (mediante la Acordada 30/2007) un sistema de audiencias públicas que fomentan la participación ciudadana y permiten a las partes alegar oralmente frente al tribunal, con el objeto de brindar mayor información a sus miembros antes de resolver el caso.

En la mañana de ayer se solicitó a la Corte que este nuevo mecanismo sea utilizado en el caso de Lisandro Barrau, ejecutado por la espalda por el agente policial Esteban Tarditti. En diciembre de 2005 se condenó a prisión perpetua al policía; sin embargo, en noviembre de 2006 la Sala I de la Cámara Nacional de Casación Penal, con los votos de Catucci y Bisordi, revocó la condena a prisión perpetua de Tarditti.

La causa contra el asesino de Lisandro Barrau llegó a la Corte a través de una queja, y ya obtuvo dictamen favorable del Procurador General Dr. Esteban Righi. Alberto Bovino, apoderado de la Sra. Elba Barrau, mamá de Lisandro, presentó esta mañana la solicitud para que se realice esta audiencia pública informativa.

Por diversas razones, el caso reviste interés institucional suficiente como para que sea discutido en audiencia pública.

Es interesante preguntarse qué hará la Corte ante los distintos pedidos de audiencia que le vayan realizando. ¿Qué criterios utilizarán los jueces? Una de las características de la acordada 30 es que no contiene parámetros que indiquen en qué clase de causas se van a conceder las audiencias, aunque cabe suponer que las mismas tendrán 'relevancia institucional'.

Sin embargo, no es un concepto claramente asequible ni está en la acordada. Ésta habla sólo de 'ciertas causas' y afirma que las audiencias se celebrarán cuando lo dispongan 'al menos tres jueces'.

Tal vez, con el paso del tiempo, la Corte vaya formando una 'jurisprudencia interna' respecto de qué casos merecen tener audiencia y cuales no. Eso podría ocurrir de dos formas: a través del análisis casuístico de los comentadores del Tribunal (que evaluarán un conjunto de casos y buscarán puntos de conexión entre ellos) o a través de los fundamentos dados por los jueces de la Corte que convocan a audiencia o cuando resuelven rechazarla (sistematizados por comentadores). Esta última posibilidad parece difícil: dudo que los jueces se explayen sobre los fundamentos de dar o no audiencia.

Más información en No Hay Derecho

Oral Arguments!

La Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó hoy la Acordada 30 que dispone un régimen de audiencias públicas en el ámbito del tribunal. El reglamento, de escasos y valiosísismos 11 artículos, prevé que para que haya audiencias será necesario que tres jueces como mínimo así lo decidan.

Va a haber tres tipos de audiencias: informativas, conciliatorias y ordenatorias. Dice el artículo dos:

"La audiencias serán de tres tipos: I) Informativa: tendrá por objeto escuchar e interrogar a las partes sobre aspectos del caso a decidir; II) Conciliatoria: tendrá por objeto instar a las partes en la búsqueda de soluciones no adversariales; III) Ordenatoria: tendrá por objeto tomar las medidas que permitan encauzar el procedimiento a fin de mejorar la tramitación de la causa".

La Corte va a fijar un calendario cada seis meses al que se le dará debida difusión. El procedimiento interno es simple: cada parte podrá designar a un abogado que tendrá veinte minutos para hacer su alegato. Además, deberá presentar un resumen escrito (brief, jeje) de su presentación con 48 horas de anticipación.

Los amigos del tribunal podrán ser citados para que presenten alegatos orales. Todo será requete público y estará filmado y grabado.

[En EE.UU no se deja filmar, así que sólo hay dibujitos]

Según lo afirma el propio tribunal, la Corte busca a través de esta medida "elevar la calidad institucional en el ámbito del Poder Judicial y profundizar el estado constitucional de derecho vigente en la República".

Cabe destacar que este nuevo régimen -que sin dudas favorecerá la labor del la Corte e incrementará la relevancia de su actuación a nivel social- se lo debemos al equipo de Justicia de la ADC y especialmente a Juan Gonzalez Bertomeu.

La verdad es que esto es una excelente noticia. Cabe destacar el artículo 9 del reglamento, que estbalece que "los jueces interrogarán libremente a los abogados sin que ello implique prejuzgamiento".

Abre prespectivas interesantes. Ojalá sea un cuestionamiento duro como sucede en los Estados Unidos, dónde los justicies interrumpen a los abogados cada 30 segundos. Suelen ser audiencias muy interesantes, para las que hay que estar muy preparado.

Asimismo, los jueces suelen desconcertar a los periodistas que cubren la Corte con sus preguntas, que muchas veces van para un lado que luego no se manifiesta en su opinión final. Además, buscan las contradicciones en los abogados y exploran sus arguementos desde los más variados puntos de vista.

El juez Clarence Thomas nunca hizo una pregunta (o casi nunca, no time for chekin').

En el sitio Oyez pueden encontrar muchos oral arguments en mp3. Se los recomiendo, yo escuché algunos. Muchas veces parece que los jueces le plantean a los abogados el artilugio de Denzel Washington en Philadelphia: 'Explíquemelo como si fuera un niño de seis años'.

La sala de audiencias de la Suprema Corte ha visto a personajes extraños. Por ejemplo, dos estrellas porno. Así, Anna Nicole Smith estuvo por un tema de herencia, y el rey de la revista Hustler Larry Flynt por un caso de libertad de expresión, muy bien retratado en la película The people vs. Larry Flynt.

¿Larry se desubicó y empezó a insultar a las jueces en la vida real?. No recuerdo y no time for chekin' número 2.

Este tipo de escenarios reclamará de los abogados cualidades expositivas que seguramente, no todos posean. Yo recomendaría colegiar de alguna manera a Pepe Soriano y pedirle que se ponga una vez más en la piel de Lisandro de la Torre.

Por último, cabe destacar que llegar a argumentar un caso ante la Corte, en Estados Unidos es todo un logro de carrera. El mismo John Roberts -hoy chief justice- era uno de los abogados de apelación más exitosos de Washington, círculo cerrado al que no muchos pertencen.

La importancia de ese logro se expresa claramente en este ex policía que recientemente argumentó un caso de libertad de expresión. Se mandó a hacer un traje a medida y se puso la corbata más linda después de ver -según él- 500. Miren lo chocho que está a la salida del Tribunal.

Ver La Corte y la Democracia Participativa
Ver Acordada 30
Ver JGB, en lo de RG

Via STC by RG

Pero Que Bebe Más Feo

La frase -genial- pertenece a la profesora de Sranford Pam Karlan, quien dijo en un panel en la American Constitution Society: "Si este es el nacimiento de una nueva era constitucional, sólo tengo que decir: que bebe más feo".

La frase hace referencia al giro a la derecha que la Suprema Corte de los Estados Unidos habría dado en su último term. De la mano de los nuevos jueces conservadores designados por el presidente George Bush, el alto tribunal de los EEUU parece haber decidido ciertas cuestiones desde una perspectiva más conservadora que antes.

El resultado, por supuesto, era previsible. Ello motivó la crítica de Emily Bazelon en Slate a los liberals que en su momento apoyaron la nominación de John Roberts a la presidencia del tribunal. Y Emily retóricamente se pregunta: "¿Lo lamentan ahora?".

Por supuesto que no cabe realizar un examen exhaustivo de la jurisprudencia del tribunal en este período, particularmente cuando no se han leido las sentencias. Y máxime que sabemos que las sentencias de estos tiempos, en todas latitudes, suelen estar bastante impregnadas de ambiguedades y recovecos teóricos que impiden sacar conclusiones claras de ellas. (¿No se les hace difícil que hoy se diera un caso como Siri o Kot, tan claro, corto y tracendente? Pero me fui de tema).

Sólo vi -bastante por encima- el caso del Bong Hits 4 Jesus.

Los hechos de Morse v. Frederik eran los siguientes: un grupo de estudiantes de una escuela mostró en un evento auspiciado por ella un cartel que decía: "Bong Hits 4 Jesus". Es una frase oscura para nosotros, los argentis, por lo que debería ser explicada. Bong es una especie de pipa que se usa para fumar marihuana; hits es como "saque" (¿se acuerdan de Lestelle?); el resto es obvio, para Jesus. Algo así como "Saques para Jesus". Como Jesus es bueno, diríamos que "saques para todos".

Esa es la interpretación del texto que llevó a las autoridades del colegio a sancionar a los alumnos, quienes respondieron basándose en un reclamo sobre la Primera Enmienda a la Constitución de los EEUU.

Básicamente, lo que dijo la Suprema Corte es que la escuela puede restringir el discurso de los estudiantes si el mismo es razonablemente entendido como promotor del consumo de una droga ilegal.

En los argumentos orales se citó al caso Tinker v. Des Moines, del que ya hablamos aquí. Claro que el discurse ahí era claramente político: los estudiantes tenían brazaletes con el símbolo de la paz. En este caso no. ¿No? Es una pregunta interesante: ¿el discurso que promueve el consumo de droga es una apología de un delito o un llamado a su despenalización, siendo en este último un discurso político que debería estar protegido?

Pues bien, la Corte resolvió como se dijo anteriormente, en una votación cerrada de 5-4, aunque con una disidencia / concurrencia parcial de Breyer. La Corte entendió que había un interés importante -"tal vez incluso sustancial"- en el Estado en luchar contra el consumo de drogas ilegales por parte de estudiantes. Además, citando estadísiticas, la Corte -en un voto de Roberts- dice que estamos ante un peligro "serio y palpable" de uso de drogas.

Sin embargo, cabe preguntarse si ese peligro serio y palpable -que recuerda a la doctrina del clear and present danger elaborada por Holmes en el caso Shenck de 1919- podría inducir directamente como resultado lo que se quiere evitar: el consumo de drogas. No parece, pero estamos en un campo -discurso en escuelas- bastante más restrictivo que el discurso público general.

En tanto, Thomas dijo que Tinker debería ser dejado de lado ya que no hay un derecho a la libertad de expresión en cabeza de los estudiantes. Si su posición prosperase, una de las mejores frases en la historia de la Corte de EEUU caería (cito de memoria y aproximadamente: "Los estudiantes no dejan sus derechos en la puerta de la escuela").

En principio, la distinción con Tinker parece clara y razonable; el discurso me parece ser de otro tipo. Y razonable la restricción al mismo de la escuela. Sin embargo, muy respetables opiniones criticaron el caso.

Otros temas

En tanto, siguiendo la guía que preparó el New York Times relativa a este período de la Corte, estos son los otros temas trascedentes que decidió (seleccionados según la importancia dada por el autor de este blog):

Aborto. Mantuvo la constitucionalidad de una ley federal que prohíbe el aborto de "nacimiento parcial". Algunos señalan la contradicción con un caso anterior que había anulado una ley estadual similar.

Discriminación positiva. Anuló la decisión de dos distritos escolares de utilizar la "discriminación positiva". Es un caos interesantes que debería ser analizado en profundidad.

Discriminación en el pago. Sostuvieron que los 180 días que prevé la ley para reclamar no se renuevan cada vez que se cobra un cheque.

Impuestos / Gastos del Gobierno específicos. Dijo el tribunal que el contribuyente no puede demandar para impedir que el Gobierno gaste -en este caso- en programas de iniciativas comunitarias basadas en la fe (acá hay otro tema de primera enmienda).

Reforma al financiamiento de campañas. Según el NYT, se abrió una amplia excepción a restricciones aceptadas hace cuatro años por la Corte.

Pena de muerte. Aceptó que un condenado "loco" no puede ser condenado a muerte por no entender por qué fue condenado.

En todos los casos, las mayorías estuvieron integradas de manera más o menos similar. El voto decisivo fue el del juez Kennedy, el nuevo swing vote del tribunal luego de la salida de Sandra Day O' Connor, tal como decíamos hace un año y medio. Sus decisiones pueden orientar al tribunal en uno y otro sentido.

El Futuro de la SCOTUS

Tom Goldstein analiza el posible futuro de la Suprema Corte de los Estados Unidos dependiendo si la próxima elección de 2008 (¡cuanto falta para que se vaya Bush!) gana un demócrata o un republicano.
¡Intrigante! (?)

La Corte Impulsa Audiencias Públicas

Tras la feria judicial y con la entrada en funciones de Ricardo Lorenzetti como presidente del tribunal, la Corte Suprema de Justicia se abocaría este año a implementar un mecanismo de audiencias públicas para los casos de mayor relevancia institucional.

Es para aplaudir, como dijimos antes.

Lea más, en infobaeprofesional.com.

Tribe y Sunstein sobre Alito (?)

Entiendo que hay que estar relativamente loco-como-yo para saber quienes son estos tres sujetos. Por lo pronto, y desde el conocimiento limitado que se obtiene por Internet y a miles de kilómetros de distancia, los dos primeros son dos eximios profesores de derecho constitucional de los Estados Unidos, el primero de Harvard y el segundo de la Universidad de Chicago.

Los dos opinaron sobre el tercero, el candidato de George W. Bush a la Suprema Corte, luego del Mier's fiasco.

Luego de criticar dos posiciones de Alito, una relacionada al federalismo y otra referida a la constitucionalidad de una ley que exige a las mujeres notificar al marido antes de abortar, Tribe sostuvo:

"Alito parece tan decente y justo como brillante, y no dudo de su sinceridad al separar el resultado que le gustaría ver [en una sentencia] de aquel que la ley requiere. Simplemento hago votos para dejar de pretender que la ley, la vida y las visiones inarticuladas de un individuo sobre ambas pueden ser enteramente separadas cuando se trata de lo que significaría para todos nosotros la adición de alguien a la Suprema Corte hasta bien entrado el siglo XXI".

Por su parte, Sunstein sostuvo:

"Una lectura de las opiniones de Alito revela que es un juez inesperadamenet interesante, con un record conservador que muestra un tono muy diferente a Scalia o Thomas. El no presenta razonamientos ambiciosos, y cada una de sus opiniones están firmemente ancladas en la ley. Al mismo timpo, su pattern de votos muestra un gran nivel de deferencia a las instituciones establecidas".

Por úlitmo, estudiantes de Yale se unieron para pedir que Alito no integre el máximo tribunal de Estados Unidos. El fundador del grupo, Ian Bassin, dijo: "Hay una gran parte de la población, tal vez una mayoría, que no quiere a este tipo en la Suprema Corte".

¡Y eso que Samuel Alito es un Yale-man, como Bob Patiño!

Alito,estás nominado (este título venía pidiendo pista desde Roberts)

Un viaje por La Rioja me tuvo lejos de la tecnología por los últimos días. En Córdoba me enteré en el diario La Voz del Interior que Bush nominó a Samuel Alito (ver Wikipedia) como candidato a juez de la Corte.

¿Buddy Holly?

Es conservador -obviamente- y de la Universidad de Yale (se mantiene el predominio Yale - Harvard en el supremo de EE.UU). Críticas de los sectores demócratas de EE.UU, que ven ahora como Miers era mejor para sus intereses que un tercer Scalia-Thomas. De hecho, algunos lo asemejan tanto a Scalia que ya le pusieron nombre: Scalito. Académicamente indiscutido.

Todo por hoy sobre Alito, que tiene un paper trail enorme y está bien reseñado en Wikipedia.

Nota mental pública: Este post es demasiado críptico y está mal escrito (por el apuro y el sueño). ¿Paper trail? ¿Supremo de EU? ¿Miers? ¿Quien es Scalia y Thomas? ¿Y todo lo lindo que aprendí a redactar el la Maestría?

Bye Bye Harriet

Al final, Harriet Miers retiró su candidatura a jueza de la Suprema Corte de los Estados Unidos. Hace algunos días dabamos cuenta de un rumor circulando por la blogósfera en ese sentido.

El ACS Blog ya volvió a linkear a los perfiles de posibles candidatos.

Dijo hoy el presidente Bush:

"Hoy, he aceptado de mala gana la decisión de Harriet Miers de retirar su candidatura a la Suprema Corte de los Estados Unidos.

(...) Comprendo y comparto su preocupación por el proceso de confirmación actual. Es claro que los Senadores no estarán satisfechos hasta tanto tengan acceso a documentos internos concernientes a las recomendaciones realizadas por Miers durante su servicio en la Casa Blanca, revelaciones que minarían la capacidad presidencial de recibir el servicio legal adecuado. La decisión de Harriet Miers demuestra su profundo respeto por la separación de poderes y confirma mi profundo respeto y admiración por ella.

Estoy agradecido por la amistad de Harriet Miers y por su devoción a nuestro país. Estoy honrado de que contunue suriviendo a nuestra nación como consejera de la Casa Blanca".



Como se ve, Bush usó la excusa de no dar a conocer documentos. Pero la realidad es que Miers no logró acaparar para nada el necesario apoyo conservador que requiere para ser confirmada en el cargo.

Update. 19:10 hs.

Vean este análisis en Saber Derecho

Rumores

En la blogósfera jurídica americana circula un rumor: Bush estaría dispuesto -o se vería obligado a- retirar la candidatura de Harriet Miers a la Suprema Corte de Justicia.

Y eso que aún no comenzaron las audiencias.

Tips de Volockh e Inside Opinions.

Miers y el aborto

Parece que se descubrió que es lo que piensa Harriet Miers sobre el ríspido tema del aborto.

En un cuestionario contestado en 1989 a raíz de su postulación a concejal, Miers sostuvo que estaría a favor de una enmienda constitucional que prohibiera el aborto en todos los casos salvo que la vida de la madre estuviera en riesgo.

Pero la Casa Blanca salió a... ¿defenderla?

Según Inside Opinions, la vocero de la administración Bush, Dana Perino, dijo:

"Un candidato tomando una posición política difiere del rol de un juez fallando en el marco de un proceso judicial".


Mmm...

En el caso de Roberts, se podía alegar que las opiniones por él expresadas cuando era abogado buscaban dar a su cliente la mejor representación posible.

En el caso de Miers, la actividad política refleja una posición personal de la nominada.

¿Ante quien quiso la administración Bush defender a Mieres?

¿Frente a los conservadores a ultranza que se quejan de que Miers no sea una Thomas mujer y blanca?

¿O frente a los demócratas realistas quienes creen que una conservadora moderada es lo mejor que pueden obtener dado el control Republicano del Senado?

Me inclino por la segunda.

¿Impotencia u omnipotencia?

En el Washington Post de hoy hay un interesante artículo de Eugene Robinson sobre la nominación de Harriet Miers, y se pregunta si Bush fue llevado por un sentimiento de impotencia u omipotencia a realizar su elección para la Suprema Corte.

Dice:

"Apuesto a que no es David Souter -- que rápidamente se alineará con Scalia-Thomas, incluso si carece de la erudición de derecha de Antonin Scalia's el el complejo de persecución de Clarence Thomas. Serán como un Mod Squad de adultos, un trio de vengadores groovy peleando por la verdad, la justicia y el American Way de 1805".


La teoría de la supuesta impotencia de Bush es producto de la debacle de la administración y de la imágen pública del presidente luego del tope alcanzado en los días posteriores al 11 de septiembre de 2001. La guerra en Irak, el desastre de Katrina y los cuestionamientos éticos efectuados a importantes miembros del partido gobernante socavaron las bases de la gran imágen positiva que Bush tenía entre el público americano.

Esa debilidad actual explica la falta de voluntad del presidente de enfrentar una dura batalla en el Congreso por la nominación de un juez ultra conservador.

La teoría de la omnipotencia sostiene que Bush eligió a Miers considerando que su juicio -y solo su juicio- es suficiente para la elección de un magistrado de la Suprema Corte. Pudo conocer 'su corazón' y eligió a la persona adecuada, sin importarle las acusaciones de amiguismo y la falta de antecedentes relevantes de Miers. En este caso, el presidente se guió por su noción de autosuficiencia personal, que -como sabemos- reside en un especial vínculo comunicativo con la providencia.

Ver en el Post.

Las ONG's van por el 7

Siguiendo con las especulaciones anteriores en torno a la posible reducción del número de jueces de la Corte Suprema, ayer en Clarín salió publicado una información que indica una postura trascendente en ese sentido: la de las ONG's, agrupadas en el Foro "Una Corte para la Democracia".



Este foro, que tanto influyó en el decreto 220/03 de 'autolimitación' de la función presidencial a la hora de elegir a los nominados para el Alto Tribunal, está de nuevo en el 'baile': busca que el número 'mágico' en tribunales sea siete en lugar de nueve. De ese modo, se atenderán los reclamos de algunos jueces quienes creen que se trabajaría mejor con menos jueces en la Corte.

En caso de no seguirse su recomendación, piden estas ONG's que se respete un equilibrio 'de género'. Y que en caso de elegirse a abogados de la actividad privada...

"...se deberían publicar el nombre de sus clientes, las causas en las que actuaron y las entidades donde se desempeñaron, para evaluar la existencia de conflictos de intereses."


No estoy absolutamente de acuerdo con esta última petición.

Es cierto que la publicidad y la amplia revisión de los antecedentes de todos aquellos que ocuparán una alta función de servicio en el Estado son requisitos imperativos que exige el sistema republicano de gobierno. A este principio general no escapan los jueces, mucho menos aquellos destinados a ocupar la más alta magistratura.

Pero la exposición de los antecedentes con el objeto de detectar "conflictos de intereses" parte del común y extendido error de considerar que los abogados se identifican con sus clientes. Es una concepición que denigra a la actividad del abogado y lo ubica implícitamente como 'cómplice' de aquellos a quienes representa.

Recordemos sólo un fallo para ejemplificar el tema: en Brandenburg vs. Ohio, fue la ACLU quien defendió el derecho a la libertad de expresión de los miembros del KKK.

Alguien poco entendido en la materia podría entender que esta organización defiende los intereses del KKK, cuando en realidad es considerada una de las organizaciones más "liberales" de los Estados Unidos, opuesta al racismo del clan pero comprometida con la defensa de la libertad de expresión.

Y si alguien es "poco entendido" respecto a algún asunto, ese alguien es sin dudas la opinión pública referida a cuestiones jurídicas y -me atrevería a decirlo- respecto a la profesión de abogado en general.

Es normal que todos los jueces sean acusados de corruptos, que las demoras sean atribuidas a turbias maniobras, yque el abogado defensor sea considerado de la misma calaña que el asesino que defiende.

Si bien muchas veces la opinión pública acierta en su apresurado juicio, también es cierto que hay aparentes excepciones que en realidad son principio: la mayoría de los jueces son probos, las demoras son sitémicas y los abogados defienden a ciertos personajes porque, como todos, deben poner un plato de comida en la mesa de su familia todos los días.

En un proceso con mucha publicidad como el de las audiencias previstas en el decreto 220/03, los datos de los clientes de los nominados podrán ser utilizados hábilmente por aquellos que se opongan a la designación de una determinada persona.

De modo que habrá que atenerse a la forma en que los datos son usados y evitar que los mismos sean objeto de viles manipulaciones. La mera lista de clientes no podrá revelar sin más un coflicto de intereses.

Teniendo en cuenta el loable principio de publicidad señalado, solo queda esperar muestras de prudencia republicana a la hora de evaluar la lista de clientes de los posibles candidatos. Tratándose del Congreso de la Nación, un exigencia así parece demasiado, incluso para los pronósticos más optimistas.

Pequeños updates sobre Miers

En Balkanization, se preguntan porqué Bush eligió a candidatos a la Corte tan "moderados".

Dos motivos: no quiere llevarse una sorpresa, por lo que eligió candidatos a los que conoce más que bien, por referencias cercanas -en el caso de Roberts- y por conocimiento directo -en el caso de Miers. Además, le es imposible nombrar un candidato que no tenga algo de apoyo entre los demócratas, porque según las reglas del filibuster, requiere 60 votos de 100 para superar un escollo de ese tipo.

¿Qué es el filibuster?

Es una táctica política que se usa en el Senado de los EEUU para evitar el debate sobre una cuestión y es particularmente usada para impedir la confirmación de jueces que designa el presidente. Consiste en emplear una regla del Senado en forma “extraña”. Todos los senadores tienen por reglamento el derecho de usar la palabra por el tiempo que quieran y sobre el tema que quieran. Entonces, para evitar que una ley sea aprobada, hacen uso de la palabra por horas. El record: 24 horas y 18 minutos en 1957, cuando un senador republicano quiso evitar que se aprobara la Civil Rights Act de 1957. para poder hacer uso de esta institución, requieren al menos el apoyo de 41 senadores.

El senador republicano por Texas John Cornyn dijo sobre la presencia de Miers en la Corte:

"Los antecendentes como practicante del derecho de Harriet Miers son una ventaja, no una cntra. Ha pasado su carrera representando a gente real en las cortes de noretamérica. Este es precisamente el tipo de experiencia que necesita la Suprema Corte. Está llena de jueces que fueron académicos y jueces de cortes de apelaciones antes de ser nominados. Lo que requiere la Cortes es alguien que entienda las consecuencias de sus decisiones sobre el pueblo americano".


En Concurring Opinions no están muy de acuerdo.

En Blackprof (profesores negros) creen que Miers puede ser buena para su causa como consecuencia de dos hechos: una 'autolimitación' judicial que la lleve a no involucrarse demasiado en las políticas públicas, por lo que la acción afirmativa no sería tildada de inconstitucional.

Además, Miers -como O'Connor- fue política, por lo que tendría tendencia a ocupar posiciones intermedias y evitar los extremos.

Por último, Steve Bainbridge sigue enojadísimo y pretende seguir luchando desde su blog y desde la derecha contra la nominación de Miers. Teme que se convierta en un voto 'cambiable' como el de Sandra Day O'Connor, dice que no tiene calificaciones suficientes, que rechaza el movimiento social conservador y que es otra decepción de parte de Bush.

Pero además, dice:

"Este era el momento para empezar una pelea".


Una pelea con los demócratas, que, según él, es buena para el partido republicano y para su país.

Tipos de jueces, jueces tipos, y el futuro de Argentina.

En un reciente post en Concurring Opinions, David Solove da su opinión sobre los procesos de nominación de jueces de la Suprema Corte que tuvieron lugar en los Estados Unidos en los úlitmos tiempos.

Dice que lo que tienen en común las dos últimas nominaciones es que "la administración sabe más sobre ellos que el resto de nosotros". Y destaca que la falta de un paper trail que pueda arrojar luz sobre el pensamiento de los nominados también es otro elemento compartido por Roberts y Miers. "Parece que ser alguien que fue juez por mucho tiempo queda casi descalificado para ocupar un asiento en la Suprema Corte".

Mientras tanto, en Argentina, todavía hay dos asientos vacantes en el Alto Tribunal. Ya se ha hablado de supuestos candidatos: el 24 de agosto levantamos un informe de Clarín de que el presidente estaría pensando en el comercialista Mario Kaminker -socio de León Arslanián- para ocupar uno de los lugares.

Recientemente, el mismo diario publicó un pequeño informe en el que se señala que el gobierno creería que lo que la Corte necesita es un especialista en impuestos.

Sin desmerecer las especialidades mencionadas, ¿cómo es posible que la Corte Suprema, que es primordialmente un Tribunal de Garantías Constitucionales, no tenga entre sus miembros a al menos un especialista en Derecho Constitucional?

De cualquier modo, la remoción de Boggiano abrió el camino al gobierno para concretar un proyecto que varios reclaman: la reducción a siete del número de miembros de la Corte. Este implicaría una 'renuncia' de poder por parte del presidente, a lo cuál no parece sumamente dispuesto, al menos en términos generales. Pero teniendo en cuenta que ya lo hizo en referencia a sus nominaciones judiciales al dictar el decreto 220/03, no cabría desestimar de antemano esta posibilidad.

Además, podría 'anotar puntos electorales' con los sectores de clase media republicana que aprecian los mecanismos de control de poder y la limitación en los poderes presidenciales. Pero la proximidad de las elecciones y la falta de señales en el sentido de la reducción hacen dudar de que llevar a 7 el número de miembros de la Corte esté en la mente del presidente.

Kill Harriet vol.II (el defensor)


Bush defiende.

Kill Harriet

La polémica desatada por la nominación de Harriet Miers a la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos parece ser más grande -mucho más grande- que la suscitada a raíz de la nominación del actual chief justicie John Roberts.

Como adelantamos ayer, las críticas más duras provienen de sectores conservadores que querían lograr un "trío de oro" al incorporar un juez símil a las idas jurídicas de Scalia y Thomas, los dos miembros más conservadores del tribunal. Los mayore temores de este sector es que Miers -de ser confirmada- se convierta en un nuevo Souter i Kennedy, un juez que ingresa como conservador y que luego va adquiriendo un perfil moderado de centro.

El segundo punto que se le achaca a Miers es la falta de antecedentes suficientes como para ocupar la más alta magistratura de los Estados Unidos. Sin dudas, no responde al modelo 'Harvard- Yale - SCOTUS law clerk', en el cual encajaba perfecto Roberts. Tampoco es que carezca de antecedentes en absoluto, pero parece que su resumé no brilla tanto como otros.

El tercero -y más antendible porque hace a cuestiones morales- es el que refiere al favoritismo del presidente al elegir a una mujer que alguna vez fue su abogada personal, que trabaja con él en la Casa Blanca y a la cual conoce desde que prácticamente empezó su carrera política. Remember Nazareno?

¿Que nos dice que las críticas sean conservadoras?

Nos dice que Bush -por alguna razón o por otra- no cumplió la promesa realizada en 2000 de nombrar a otro juez como Scalia y Thomas. El trio soñado por la derecha americana deberá esperar otra vacante, otro presidente, y tal vez otro Senado. Algunos dicen que la elección muestra a un presidente débil que se ve obligado a elegir a candidatos conservadores pero 'moderados'.

Una de las críticas más duras -y que más revuelo causó en el loco mundo de la Internet- es la ralizada ayer en el Washigton Post por George Will. Este columnista conservador dijo del presidente Bush:

"Él no tiene ni la inclinación ni la habilidad para hacer sofisticados jucios sobre aproximacines competentes a la hora de dar sentido a la Constitución. Pocos presidentes adquieren esas habilidades en el curso de sus carreras pre-presidenciales, y éste presidente en particular no está inclinado a esas reflexiones".


Lapidario.

(O qué forma educada de decir que Bush es un imbécil).

Ahora, la nominación encontrará obstáculos inesperados: los republicanos no están muy contentos, y los demócratas no están muy enojados. Habrá que esperar a las audiencias para ver como se desempeña en ellas la mujer del momento y ver que capacidad política tiene Bush para maniobrar con los Senadores de ambos partidos.

¿Quien es esa chica? (Es la economía, estúpido)

Esa chica no es otra que Harriet Miers, la abogada asesora de la Casa Blanca que Bush nominó como juez asociado de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, para reemplazar a Sandra Day O'Connor, quien renunció el pasado 3 de julio.

Su nombre era barajado, pero para muchos -principalmente conservadores- fue una sorpresa.

Viene de Texas. el estado del presidente, a quien conoció en los años 80 en los 'pasillos del poder'. El Washington Post la definió como "callada pero ambiciosa".

Es soltera y no tiene hijos, pero no la criticaron por ello. A diferencia de Carmen Argibay, Miers es evangelista -pero no sabemos si 'militante o no'.

La característica peculiar de esta ex pelirroja -que hoy peina elegantes canas - es que no tiene experiencia judicial: siempre fue abogada, nada más y nada menos. Los medios y la bogósfera han señalado este punto con especial énfasis, aunque por estas tierras esta característica no causaría impresión: algunos de los actuales integrantes de la Corte local no tienen experiencia judicial alguna, y otros llegaron más por sus antecedentes académicos que por su tiempo 'en los estrados'.

El hecho de que no haya ocupado un cargo en la magistratura hace que -al igual que Roberts- Miers no dejó un 'camino de papel' en el que pueda rastrearse sus opiniones legales sbre los asuntos polémicos del momento. Pero no todos pretenden darse por vencidos fácilmente en la pesada tarea de revisar archivos.

Estudió en la Southern Methodist University y fue asistente de un juez de apelaciones en Texas.

Trabajó como abogada en la firma Locke, Purnell, Rain & Harrell desde 1972 hasta 1999. Fue la primera mujer en ocupar la presidencia de la State Bar of Texas, y representó a firmas como Microsoft y Walt Disney Co. Alguna vez fue la abogada personal del presidente, y el ACS la describió como 'intensamente leal'.

Hizo aportes a campañas políticas: una cuenta grosera arroja US$ 12.000 para candidatos republicanos y US$ 3.000 para demócrates, entre los que se cuenta Al Glore cuando se postuló para la presidencia en 2000.

Polémica

Como era de suponerse, Miers es conservadora. Pero no todos los miembros de ese espectro ideológico están conformes con la nominación.

Balkin lo remarca: Miers es una 'conservadora de negocios' y no es eso lo que el 'movimiento conservador' quería.

¿Que quieren esta peculiar especie de conservadores a la que Miers pertenecería? Balkin cree que quieren...

"...estabilidad, comfort, predicibilidad, y una ágil, productiva sumisa y desmovilizada población. un ejecutivo poderso que pueda proteger los intereses de ultramar. un Congreso libre de control judicial que pueda (...) desregular la economía según sus intereses...".


Es decir: la revolución social anti aborto, casamiento de homosexuales y rezos en las escuelas deberá esperar. Además, algunos liberales aprovecharon para endilgarle a los republicanos ser el partido de las grandes corporaciones.

Para muestra del enojo conservador, basta ver el blog de Steve Bainbridge, profesor de Derecho Corporativo en la UCLA y declarado republicano.

"No tiene antecedentes que prueben valores judiciales conservadores (¿que pasó con la promesa de Bush del 2000 de nombrar gente como Scalia y Thomas?) ¿Cómo sabemos que no resultará ser otra Souter o Kennedy?".


Por otro lado, parece que los sectores liberales guardaron un prudente e inusual silencio ante la noiminación de Bush.

Acostúmbrense: seguiremos escuchando de Harriet en las próximas semanas.

La elegida.


Dentro de un rato, más información sobre la elegida.

La alzada del Alto Tribunal

En su habitual columna de los domingos en Clarín, Eduardo Van Der Kooy da algunas apreciaciones interesante sobre la destitución del juez de la Corte Suprema Antonio Boggiano y las circunstancias en que ésta se produjo.

Los párrafos más sobresalientes de Van Der Kooy son los siguientes:

“La Corte está intranquila. Esa intranquilidad envuelve también a los nuevos integrantes que designó este Gobierno. Nadie cuestiona el juicio a Boggiano pero sí su desarrollo y sus fundamentos. Quizás uno de los más alarmados sea Zaffaroni: la inhabilitación de por vida que el Senado disparó sobre el ex juez para ocupar cualquier cargo público desafiaría su jurisprudencia.

(…)

“La sed de venganza pudo, a lo mejor, traicionarlos. Cuestionaron, por ejemplo, el cambio de voto de Boggiano en aquel episodio y lo calificaron de actitud sospechosa y contradictoria. "Se metieron en los borradores", dijo uno de los nuevos jueces, que explicó que es una práctica habitual modificar las posturas cuando se realizan los acuerdos.”

”En la Corte no se trabaja como en los bloques de Diputados y del Senado. Aquí se discute, a veces se convence uno al otro. Y el voto que vale es el del último día, cuando se firma el fallo’, ilustró.”

Otro cargo endilgado al ex juez fue el de apartarse de sus precedentes judiciales. Escuchemos aquella misma voz: ‘Ningún juez de una Corte en el mundo vive ajustado a idénticos precedentes porque ni la historia ni el derecho son una materia en estado de congelamiento’.

“Tercera objeción. Se culpó a Boggiano de abdicar su responsabilidad de ejercer el control constitucional. El ex juez prefirió no expedirse sobre el fondo de la cuestión en el caso Meller amparado en el Código de Procedimiento Civil a que se atiene la Corte. Esa prescindencia fue interpretada por el Senado como la convalidación indirecta de un delito. ‘¿Qué pasará en el futuro cuando decidamos no abocarnos a algún tema’, se interrogaban varios cortesanos. Podría haber un conflicto en ciernes”.

Esto último lo señalamos cuando mencionábamos el “certiorari argentino”, la disposición del art. 280 del Código Procesal que autoriza a los jueces a desestimar los recursos extraordinarios sin más trámite que la mención de esa norma.

Esta reforma recibe el curioso nombre mencionado porque pretendió dar la los jueces la misma discrecionalidad que tienen sus pares de Estados Unidos y que les permite decidir un promedio de 80 juicios por año cuando reciben miles de peticiones de revisión.

Con el antecedente de este juicio político, en donde el Congreso se convirtió en órgano revisor de la facultad ‘discrecional’ de la Corte… ¿Cómo funcionará en el futuro este artículo importado que nació con la intención de morigerar el trabajo de una Corte sobrecargada de expedientes?