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La Truchada De Las Encuestas

No se quienes son estos muchachos, pero se las arreglaron para mostrar muy bien para qué sirve la veda electoral. Bueno, es cierto que el proceso en la UBA es largo y tedioso, pero los carteles que colgaron en la Facultad hace algunas semanas dan muestra de que las encuestas -todas- son utilizables políticamente. Miren esta foto que saqué a la salida de un día de clases.



¿Ganaron? No. Pero trataron de arrebatar votos con una encuesta que -a nivel nacional- está prohibido difundir antes de que termine el acto comicial. No se cómo serán las normas internas de la facultad, pero...

Sobre El Orden En Los Debates

Una persona piensa. Dos personas conversan. Tres personas debaten. Cuatro personas gritan. Cinco personas no se oyen.

La discusión de ideas sólo puede darse en diferentes espacios públicos, términos entendidos en la forma más amplia posible. Estos ámbitos pueden ser de la más diversas características.

Así, un debate se puede producir a lo largo de días en cartas de lectores publicadas en diarios. O en cuestión de horas en bitácoras de Internet. Otros debates son cuidadosamente orquestados para ser transmitidos en vivo en el horario central. Otros son tan públicos como lo alto de las voces que vienen desde el fondo del bar, al lado de la mesa de billar que está rota.

Pero toda discusión pública sobre una asunto requiere algún grado de orden. La gente educada provee ese orden por propia voluntad, porque no le teme a las ideas extrañas sino que las mismas son parte fundamental de sus propias certezas: confirman su posición. La gente inteligente, además, las tiene en cuenta. La gente inteligente y humilde, sabe cuando cambiar de posición o al menos admitir matices en sus posiciones. En otras ocasiones, ese orden proviene desde afuera, muchas veces, de quienes organizan el debate.

Un principio clave de los debates ordenados es el de la "igualdad de armas". A nadie se le ocurriría que es legítimo que en un debate presidencial un candidato pueda hablar diez minutos frente a las cámaras y que otro candidato presidencial lo deba hacer desde la tribuna o con menos cantidad de tiempo. En el afan de mantener este principio, las reglas de los debates suelen ser de lo más estrictas.

Porque lo que se quiere incentivar es la expresión de las ideas racionales, y evitar los mecanismos no racionales de comunicación.

Todavía confiamos en el experimento del Gobierno democrático que se basa en la libre discusión de las ideas, la confrontación de las mismas y la decisión informada de los ciudadanos. Lo dijo el juez Holmes en el famoso caso Abrams v. United States (1919):

“[La Constitución] es un experimento, como todo en la vida es un experimento. Cada año, si no cada día debemos hacer descansar nuestra salvación sobre alguna profecía basada en un conocimiento imperfecto” .

Ahora bien. ¿Qué son las campañas electorales si no grandes debates espaciados en días? Al menos eso deberían ser: el hecho de que no lo sean es síntoma innegable de una serie de problemas que limitan y empobrecen al sistema del que estemos hablando.

Y si las campañas son debates, los mismos deben ser regulados. Ahí está la razón por la cual el Código Nacional Electoral establece tantas prohibiciones. O la causa por la cual se limitan las contribuciones de campaña a determinados máximos y se prohíben otras. Es la razón por la cual existe la llamada veda electoral, la prohibición de realizar actos partidarios el día del comicio, entre otras tantas.

Se podrá discutir si esta clase de medidas son eficaces o no en su intención de mejorar la calidad del debate democrático, pero soy de los que creen que es bueno que estas reglas existan. Hay quienes válidamente estiman lo contrario.

Sin embargo, el libre debate no es más libre por carecer de reglas que lo ordenen. En ciertas condiciones, puede convertirse en un griterío en el que sobresaldrá quien tenga la voz más fuerte. Este ejemplo típico de cafetín porteño puede ser trasplantado a la arena política moderna. Sólo que la fortaleza de las voces no se juzgará por su volumen, sino por otros elementos. El dinero es uno de ellos.

En política, quien más dinero tiene, más fuerte grita.

Esta es una realidad que busca ser controlada a través de distintos tipos de relgas que establecen límites a los gastos de campaña, espacios mínimos en televisión, etcétera. En Estados Unidos, estas reglas merecieron ciertas objeciones constitucionales de parte de quienes entienden (no sin toda lógica) que la forma en que uno gasta su dinero para realizar actividades comunicativas es algo en lo que el Estado no debe entrometerse.

Este argumento pierde de vista que, de aceptarse un principio absoluto en ese sentido, el libre debate democrático estaría dominado por los ricos. Y no creo que esa sea la intención de la Constitución (adecuadamente interpretada a través de los principios morales y éticos abstractos que contienen sus disposiciones concretas, para salvar previsibles quejas de los originalistas, si es que hay de esos por estas pampas).

Además, quien tiene más dinero tiene más encuestas. Esto es así porque, las encuestas son mediciones parciales que pretenden ser representativas de un determinado colectivo. Se hacen muchas encuestas. Se difunden las que quiere el cliente. Quien más dinero tiene, más encuestas puede hacer. Y difundir las que le arrojen mejores resultados.

Yo creo que mercería ser objeto de debate si las encuestas pre electorales satisfacen algún fin útil a la democracia. Están suficientemente probados los mecanismos psicológicos que en los individuos inclinan la balanza a favor de la opinión mayoritaria. Al respecto, puede leerse el imprescindible libro La Espiral del Silencio de Noelle-Neumann. Las encuestas son técnicamente cuestionables y políticamente utilizables. Yo me pregunto si un título como el de Clarín del domingo pasado es útil para la democracia (me pregunto otras cosas sobre Clarín, pero esa es otra historia).

Son los títulos sobre los que se construye la idea del resultado cantado, que puede ser real o no. ¿A quien beneficia ese clima? A quien va primero en las encuestas. ¿Quien va primero en las encuestas? Quien tiene más dinero. Es un círculo. Del tipo vicioso. ¿En qué se perjudicaría la democracia si el tiempo de reflexión en materia de encuestas se extendiera a dos semanas antes del acto eleccionario? ¿O el establecimiento de gastos fijos para todas las campañas?

En fin. Son preguntas sin respuestas definidas. Pero con la extraña sensación de que el domingo algunos van arriba de un tanque, y otros con piedras y piedritas.

Escribimos esto antes de ver el post de Gustavo semi relacionado a esto, al que linkeamos aquí mismo. Ya habíamos hablado sobre esto a raíz de las elecciones porteñas.

¡Grande Binner!

Por primera vez en la historia, el Partido Socialista accede a un cargo ejecutivo a nivel provincial. Hermes Binner, al frente de una colición progresista, le arrebata la provincia al PJ, que gobernaba desde hacía 24 años, gran parte de ellos gracias a la trampa ignomiosa de la ley de lemas.

Los resultados, a la vista: primera elección sin esa ley -inconstitucional, en mi opinión-; primera que pierden. Me gustó el discurso del intendente de Rosario: habló de equidad, igualdad, justicia, estado de derecho y transparencia.

Del otro lado quedó Bielsa: un buen muchacho, cuyos artículos en contra de la Corte menemista recuerdo con agrado de mis tiempos de estudiante secundario. Claro que tiene como defecto esa pertenencia visceral a un partido que lleva a sus integrantes más íntegros a justificar alianzas de todo tipo con el objeto de construir "un proyecto" indeterminado, tan borroso hoy como hace 30 años.

Pero el maquillaje progresista, al menos en Santa Fe, no alcanzó. ¿Scioli? ¿Obeid? ¿Reutemann? ¿Cristina shopping her ass off in the fiffth Avenue? No todos se comen esa pastillita. Tal vez en octubre les salga; seguramente Scioli gane la gobernación de la Provincia y haga un gobierno bien pro, como su naturaleza e inteligentes instintos le indican o indicaran en el momento oportuno. Es decir: hay pobreza y utilización de la pobreza en el conurbano para rato.

But I disgress.

Mientras, en Córdoba no hay datos. Si Juez pierde, será el precio a pagar por despegarse de Buenos Aires un día antes de que empiece a regir la veda. Si gana el candidato de De la Sota, bueno: el manejo burdo, mentiroso y artero de los números que está haciendo es un buen ejemplo de lo que -seguramente- será su Gobierno.

En fin. Que grande Binner. Un socialismo democráctico como siempre lo fue el argentino; al mismo tiempo un partido minoritario que propugna el respeto por la ley, la equidad, la justicia, una correcta distribución del ingreso y el famoso no robar. No como el payaso de Chávez; que de socialista no tiene nada.

Mi abuelo, que siempre los votó, debe estar contento desde el cielo (a pesar de que era agnóstico).

Y no es el único.

¿Por Qué Ser Opositor? (Y de Izquierdas)

Aldo Neri, hoy, en La Nación, explicando por qué se siente un opositor a este Gobierno (lo de izquierdas es un agregado que me pertenece en exclusividad y que sirve como homenaje a ese encantador pueblo ibérico).

"Un discurso y unas prácticas seudoprogresistas mal pueden encubrir la reiteración de conductas endémicas en la vieja política que el Presidente dice venir a reemplazar.

En fin: hay una tendencia a una soberbia autoritaria que tiene cierto grado de aceptación social y que se expresa en la imagen de un autoritarismo sin militares -vedados hoy en el inconsciente colectivo por la penosa experiencia vivida-, pero que todavía alimenta la fantasía de la mano fuerte".

Vía La Nación.

Despojos de un domingo

Este blog tiene poca inclinación a la política pura y dura. Sin embargo, las últimas elecciones de la Ciudad las vivi muy intensamente: con bronca en la primera vuelta y con una profunda incertidumbre y dudas en la segunda. El siguiente texto lo escribí a última hora del domingo pero no lo publiqué. Ahora lo largo al ruedo.

La verdad, es que el domingo dejo un mar de "pros" y "contras" bastante rico.

1. Por un lado, lo más importante de la jornada y lo que más contento me puso fue la victoria de Fabiana Ríos, del ARI, en Tierra del Fuego. A pesar de todos los errores y todas las patinadas que Carrió tuvo en los últimos tiempos, sigo creyendo que para resolver los problema de este país, lo primero que hay que hacer es identificarlos. Y creo que ella lo hace correctamente; además de proponer dar algunos de los pasos más elementales para iniciar un cambio profundo en la Argentina, tales como el ingreso universal de la niñez, una política seria de redistribución del ingreso y un compromiso ético de eliminar la corrupción del Estado. Este blog es arista y se la banca.

(Update 26/6) Ríos definió con precisión qué es el ARI en una entrevista un tanto hostíl que se le hizo en Página/12. Dijo:

"Nos definimos como un partido de centroizquierda, aunque creemos que es una definición incompleta. Además de la definición de centroizquierda hay definiciones morales que exceden la cuestión ideológica. Hay definiciones republicanas que también lo exceden. Es fundamentalmente un partido de centroizquierda (...) Yo pertenezco a un partido que dice que la práctica política se desarrolla sin clientelismo, sin uso de los pobres, sin robar y sin mentir. Pertenezco a un partido político que dice que la República debe ser fortalecida con instituciones fuertes, con diálogo democrático, con control público. Estas son las bases."

Clap, clap, clap. Yo voto al ARI.


2. Ascendió Huracán. Un club querido que por historia y presente merecía estar en primera.

3. Recuperamos a Página/12. El diario que fue un importante símbolo de renovación y compromiso en los años 90 volverá a su mejor tradición de crítica y cuestionamiento al poder. Con Macri en el Gobierno porteño, al menos los periodistas que se dediquen a la Ciudad podrán molestar sin cortapisas, algo que en los útlimos cuatro años -y por razones que se deconocen- no sucedía asiduamente. Bienvenida sea la sección "Ciudad" del periódico fundado por Lanata, que hoy se refiere a él como Página/Oficial.

4. No ganó Filmus. Así Buenos Aires se evita ser gobernada a control remoto desde Balcarce 50.

5. Entre los aspectos negativos, está el hecho de que el kirchnerismo quiere hacerle creer a la gente que el casi 40 por ciento de votos que sacó es el piso asegurado en la Ciudad de Buenos Aires. Ellos saben que no es así, pero su intento por aprovecharse de ese 40 (que en gran parte aglutina un voto anti macri no kirchnerista) confirma que mi decisión de votar en blanco (definida en el cuarto oscuro) no estuvo equivocada.

2. Descendió Godoy Cruz. Y es un golpe al federalismo argentino.

3. Ganó Macri: otro aspecto negativo. Tendrá cuatro años para mostrarme que su triunfo está mal ubicado en esta lista. Dudo de sus intenciones y de sus posibilidades de salir del lado negativo.

Sobre La Reflexión en las Elecciones

A una semana de la segunda vuelta porteña, creo útil repensar algunas de las normas que básicamente establecen restricciones a la libertad de expresión en pos de un bien jurídico puesto en duda por algunos: el clima de reflexión que debería primar en los ciudadanos a la hora de tomar sus decisiones electorales.

Esas normas son, por ejemplo, las que imponen la veda electoral unos días antes de las elecciones, las que prohíben la difusión de encuestas de boca de urna hasta el cierre del comicio o las que no permiten "cantar" el voto en el lugar de votación.

¿Es válido proteger el carácter reflexivo del acto? Creo que si. Desde un punto de vista teórico, en esa reflexión descansa todo el sistema democrático. Si el pueblo gobierna a través de sus representantes, a éstos los elige en base a sus propuestas que son sopesadas en el marco de un libre debate de ideas dentro del cual triunfan las que se aproximan más a la "verdad" política.

Teoría pura. Si vamos a la práctica, nos encontramos con la era de la "video política", ya señalada por Sartori. Nos encontramos con los cultores del márketing político, las punch lines por sobre las ideas, la homogeneización de las propuestas, la falta de debate ideológico, etcétera.

De la teoría a la realidad hay un trecho. Sin embargo, esa mera diferencia fáctica no parece ser un argumento suficiente para dejar de lado esas medidas que buscan proteger a la democracia de las tendencias mencionadas, con base en la idea de que la reflexión -por más utópica que parezca- está en la base del sistema.

Alejandro habla de una norma de Australia que no impone ningún tipo de veda. Bueno, no estamos en Australia. Y la elección pasada en Buenos Aires fue un ejemplo de ello: la oportunidad de violar la veda -la más importante, que es la que se sostiene durante el acto comicial- fue utilizada para operar políticamente por un "encuestador" pago por el gobierno de turno.

Datos erróneos que se repitieron por la intrascendente blogósfera local desde las tres de la tarde del domingo. Si lo mismo hubiera pasado en un medio que realmente importe (como la TV, por ejemplo), más de uno habría cambiado el voto. Si creemos que eso es un efecto deseable, estamos perdidos, y librados a cualquier clase de operación política de baja calaña que se le ocurran a los mercenarios de siempre. Remember Olivera in 2005?

Y nótese que esta argumentación no recurre al en-otras-latitudes-fácil argumento de respetar la puta ley vigente. No, superemos esas sutilezas.

Por último, con respecto a lo que decía Gustavo sobre las leyes inconstitucionales que superaron el control de constitucionalidad: es cierto, los tribunales pueden cambiar de opinión y considerar que hoy algo es inconstitucional mientras que ayer pensaban no lo era. Pero ante la cercanía del fallo, yo en una posición de responsabilidad (como director de un noticiero) me hubiese inclinado por respetar la norma. Usando como argumento el segundo, que reconozco muy ninista y fuera de moda.

Telerman Warhol, Otra Vez Será...


Terminó el Telermanismo cool, la última gran esperanza blanca. Nunca lo creímos el Belgrano del siglo XX, pero entre Alberto F. y Mauricio, parecía de todas las opciones con posibilidades la menos mala. Ahora se viene la segunda vuelta y John Carlos White por primera vez aparece con posibilidades de voto. Yo, que tanto despotriqué contra el voto en blanco. Veremos como pasan las próximas tres semanas.

Mientras, ahora cada vez que escucho a Macri me da la sensación de estar escuchando al próximo jefe de Gobierno porteño. Zas.

En una entrada de 2005 (este blog sí que es viejo) nos preguntábamos por qué en la elección de octubre de ese año, la cobertura televisiva entre las 18 y las 21 fue horrorosamente aburrida.

La responsable era la ley 268 de la ciudad, a través de la cual el legislador quiso proteger la "tranquilidad" del acto comicial y prohibió la difusión de encuestas a boca de urna hasta que transcurran tres horas desde el cierre del acto comicial.

Su artículo 5 establece:

"Desde las cuarenta y ocho (48) horas anteriores a la iniciación del comicio y hasta tres (3) horas después de su finalización, queda prohibida la difusión, publicación, comentarios o referencias, por cualquier medio, de los resultados de encuestas electorales".


Dicha ley fue declarada constitucional por la Corte Suprema de Justicia en el caso ATA c. Gobierno de la Ciudad, en el que la mayoría del tribunal aceptó el criteiro del legislador porteño.

Pero hubo algunos votos en minoría que interpretaron que el bien jurídico protegido no tenía suficiente entidad como para justificar una restricción a la "libertad de prensa" o "libertad de expresión", que es lo que en definitiva hace la ley porteña. Y en algún que otro voto casos se acusó a los legisladores de "paternalismo".

Ayer, en la elección de la Ciudad de Buenos Aires, varios medios violaron esa veda electoral de tres horas. La ley está y (a ver si de una vez por todas nos ponemos de acuerdo) hay que respetarla. Máxime cuando ya superó el control de constitucionalidad de los jueces.

Sin embargo, la violación más grosera de la veda se produjo en el campo internetiano. Allí, el blog del encuestador oficialista Artemio López sacó encuestas a boca de urna cerca de las tres de la tarde. Y muchos blogs muy respetables se hicieron eco de eso.

El propósito de la veda post electoral de la ley porteña es en mi opinión "paternalista", y suscribo la opinión de la minoría de la Corte en el caso ATA, en la que los jueces consideraron que la norma era una ilegítima restricción a la libertad de expresión y de prensa. Pero debe respetarse por el simple hecho de que es ley vigente que superó el control de constitucionalidad en la instancia más alta que ofrece el sistema judicial argentino.

Distinto es el caso de la veda durante el acto comicial. Esta veda tiene por objeto evitar distorsionar el proceso eleccionario, y se suma a una serie de disposiciones legales que buscan promover el carácter reflexivo del voto de los ciudadanos.

Así, la veda hasta las 18 horas busca evitar que resultados parciales o encuestas a boca de urna puedan impulsar una tendencia o hacer cambiar el voto de los ciudadanos en base a supuestos datos sobre cómo está yendo la elección.

Fines similares buscan por ejemplo las normas que establecen la veda alcohólica, los que mandan a que la campaña termine unos días antes, las que prohíben la inauguración de obras públicas antes de las elecciones (oh, países del primer mundo) o las que limitan la campaña electoral a un determinado período de tiempo. Los dos últimos casos son reflejos más oblicuos del principio previamente mencionado, pero creo que participan de su misma naturaleza.

Que los ciudadanos voten "a conciencia", en base a sus propias creencias, sin ilegítimas interferencias externas.

Este principio, tan elemental en toda democracia, fue groseramente violado en Internet. Y lejos de recibir la condena de la comunidad blogueril, la artimañas de Artemio fueron propagadas por muchos blogs, algunos de los cuales son blogs de... ¡política!

Y si bien se entiende el apasionamiento militante, hay todavía algunos que creemos que las instituciones republicanas y el respeto la ley (fuck off para el que piense que esto es un discurso de derechas, andá a contarle eso al PSOE, salame) es el único camino para reconstruir algo que valga la pena.

En fin. En Clarín lo presentaron como "viveza criolla".

Así estamos.

La respuesta: el fallo que la Corte dictó en junio de éste año que sostuvo la constitucionalidad de la prhibición de difundir de encuestas a boca de urna hasta tres horas después de cerrado el comicio.

En Saber Derecho Gus Arballo comenta el caso.

Cuando en su oportunidad comentamos el fallo, hicimos referencia a los votos en disidencia de Belluscio y Petracchi, que son con los que más concordamos. La ley que prohibe la difusión de encuestas a boca de urna las prohibe valiéndose de motivos equivocados.

El legislador quiso cuidar y proteger "la tranquilidad" del acto comicial. Esto es equivocado, y se expresa en el voto de los magistrados antes mencionados que transcribo a continuación.

"Las opiniones de los legisladores de la Ciudad —compartidas por el a quo y transcriptas en su fallo— revelan, en el caso de estas encuestas, el infundado paternalismo del que la Constitución nos protege.Surge de esos discursos que no se trata de defender la pureza del voto o el sosiego espiritual que debe precederlo (como en el caso de las encuestas previas al día de la votación), sino de preservar la "tranquilidad" de la gente después de los comicios. Los legisladores constatan que las encuestas son "falibles" y que, a veces, han dado por ganadores a los que, finalmente, perdieron. Piensan que eso genera "confusión" y, a veces, "tensión social" entre los militantes de las distintas fuerzas, lo que procuran evitar por medio de la prohibición. También intentan evitar que el resultado de las encuestas boca de urna "compita" con el del escrutinio oficial (fs. 98, 100, 101, 109, 110, 111 del expte. A.682.XXXVI.)."

"Se advierte fácilmente que esas prevenciones dan por cierto e inmodificable un comportamiento infantil en la población, la que, a pesar de las veces en que las predicciones de los especialistas han fallado, daría por indubitable lo que no es más que un pronóstico y se libraría a no se sabe qué clase de excesos. (...) Más bien, el riesgo está de parte de los encuestadores y de quienes transmiten sus resultados, pues a corto plazo estos se verán confirmados, o, tal vez, desmentidos (con descrédito, en este último caso, para los que los generaron). (...) Para juzgar sobre su credibilidad se atenderá, entre otras cosas, a la condición más o menos fiable de quienes los emiten. Nadie le pide al Estado que nos proteja de los errores que puedan cometer los encuestadores sobre cómo los ciudadanos han votado. Que aquéllos disfruten de sus aciertos y sufran con sus fracasos. La sociedad los valorará o los menospreciará, según unos y otros se vayan escalonando. Lo que la Constitución no permite es que, so pretexto
e protección al pueblo, se le impida a éste recibir información y valorarla, privándolo de actividades que sólo a él competen."

"Esa es la razón por la cual esta parte del art. 5° de la ley 268 no logra superar el escrutinio a que se la somete. La finalidad perseguida por quienes la sancionaron no parece compatible con una visión republicana y democrática, según la cual sólo al pueblo corresponde discernir los méritos de la información que se le ofrece, sin que pueda vedársele el acceso a aquélla con la excusa de que puede contener errores.Sustituir el juicio de la población por el juicio de las autoridades: he aquí la quintaesencia del paternalismo inconstitucional."


También sostuvimos en esa oportunidad:

"La Ley 268 regula el contenido del mensaje cuando se refiere al "error" de las encuestas discutidas, y lo hace con fines de paternalismo político, restringiendo el acceso a la información que tienen los ciudadanos. Y solo los ciudadanos deben ser los jueces de la infomración que recibe. (...)

"...no corresponde analizar la falibilidad de las encuestas a boca de urna. Esto porque implica una irrazonable regulación de contenido que debe juzgarse según los fines que el legislador tuvo al momento de sancionar la norma, que son los que señalaron los jueces Belluscio y Petrachi en su voto. Y dichos fines demuestran un paternalismo insostenible en una sociedad democrática, en la que debe ser el pueblo el último juez de lo que ve y de lo que escucha".


Lo mantego.

Y dicho sea de paso: cabe discutir si Canal 13 cumplió con la ley: si bien no difundió las encuestas, sí dijo a las 18 cuales eran las "tendencias", es decir, no dió números pero ofreció los reultados... que para el fin propuesto por el legislador y valorado por la mayoría de la Corte como positivo es igual de perjudicial que la difusión de los datos concretos.

(In)certezas del comicio

Ha pasado el "acto eleccionario". Los ciudadanos han enviado con esperanza a sus dignos representantes al honorable Congreso de la República. Ahora sólo queda esperar y creer... o reventar. Aquí, algunas reflecciones en torno al acto eleccionario de ayer.

Cristina cambió de caballo: se subió a uno más alto del que estaba subida antes.

Entre Duhalde y López Murphy se disputan el premio consuelo de "el más derrotado de la tarde". Se prevé de todos mosos que uno de ellos se lleve el premio "Con menos futuro político 2005" (LM tendría varios votos a favor).

Macri ganó con más diferencia de la esperada. El 33 por ciento de los porteños cree que lo representa mejor un multimillonario nacido en cuna de oro (las acusaciones de corrupción de Bermúdez son cosas del pasado).

En Santa Fe ganó el socialismo y si mi abuelo viviera se le piantaría un lagrimón (¡él conoció a Palacios, carajo!)

Macri empezó a mirar a La Matanza, y La Matanza empezó a mirar a Barrio Norte (López Murphy ahora sabe que al que "se la pusieron" fue a él, pero todavía cree que tiene chances de llevarse el premio consuelo).

López Murphy se puso triste por la llegada de otro hombre a la terna: Zamora está dispuesto a dar pelea por alguno de los premios consuelo.

Lilita en Capital se mantuvo, pero la diferencia con Macri fue más grande de lo que se esperaba. Consuelo: 500.000 votos en la Provincia (3er puesto) y crecimiento en el interior del país. A pesar de la operación política y de prensa que le hicieron. Tendrá que laburar para mantener esos votos y no ser la LM de 2007.

Hablando de 2007: obvio que Kirchner se presentará a la re elección. Si todo sigue así, la victoria está asegurada. No tiene oponentes. Veamos un par de ellos:

Macri ganó en la franja alta y baja de la sociedad. Típico del conservadurismo populacho de Latinoamerica. Ganó con propuestas de pavimentar las calles, tapar los baches y parar la delincuencia. Seguramente el está asesorado y sabe que eso NO SE HACE desde el Congreso... ¿habrá aporvechado la incomensurable ingnorancia isntitucional de los "educados" porteños? ¿Será esto producto de la eliminación de la materia Instrucción Cívica de los colegios durante la década del 90?

Duhalde perdió en la Provincia, pero tiene 20 % de votos...

Un momento: Macri + Duhalde = ¡oposición en 2007!

Candidato a presidente... Macri no, tiene un "techo" muy bajo: un alto porcentaje de la población tiene de él una imágen muy negativa. No pasaría la prueba del ballotage: todos los que no votaron a Kirchner y no votaron a Pro probablemente elijan cuatro años más del Pinguinito K antes que tener a un directivo de SOCMA en el sillon de Rivadavia.

Tal vez Macri + Duhalde + De la Sota... pero el Cordobés y su nuevo peinado están embelesados con los ricos fondos de la Nación (Ah, a esta altura del relato, LM se hizo con los dos premios mayores... tuvo menos votos que Brandoni).

Cruciani sacó un 2 por ciento... bien por el juez del moñito, superó a todos los partidos de izquierda (y sin un p--- cartel).

Es muy difícil que Lilita pueda pelar en 2007. Tendrá que esperar a 2011 y trabajar mucho.

Parece que Morgado entra... el cursus honorum de la TV funciona. No hay que romperse más el bocho para ver cómo se llenan los dos puestos vacantes en la Corte: van directo Coco Sily y Daniel Aráoz, de la trasnoche del 7.

Ahora bien: con esta "renovación" del Congreso... ¿alguien se pondrá a trabajar? Ya sabemos que uno tiene un máximo de dos años: Macri en 2007 será candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad (a menos que se haga el loco, se suba a un caballo grande como el de Cristina y pretenda arrebatar el sillón de Rivadavia de las aletas de K).

Poder Ciudadano elaboró una serie de recomendaciones para la próxima campaña electoral que tiene por objeto dar mayor transparencia al proceso de elección a llevarse a cabo en Octubre de este año.

El documento contiene importantes medidas que, de adoptarse por todos los involucrados en la elección, darían por resultado una mayor transparencia en el proceso, principalmente en lo referente a la ríspida cuestión de los gastos de campañas y la inaguración y promoción de obras públicas con fines electorales.

Dentro de las principales propuestas cabe destacar:

Los partidos solo pueden gastar hasta un monto determinado. Si se pasan, serán sancionados.

Se prohíbe la publicidad en TV hasta 32 días antes del comicio.

La campaña comienza 60 días antes del comicio.

El gobierno nacional no puede ingaurar obras públicas que tiendan a favorecer a un candidato.

Se debe presentar un informe detallado con las donaciones diez días antes de la elección. Esa información es pública.

Las donaciones anónimas están prohibidas.

Opinión y cuestionamientos constitucionales en EE.UU.

Estimo que las propuestas de Poder Ciudadano mejorarían el sistema republicano si se adoptasen y se cumpliesen.

Sin dudas que resolver el tema de las campañas electorales y el financiamiento del proceso electoral es vital para el buen funcionamiento de la República, ya que el manejo discrecional de fondos -públicos y privados- con fines electorales puede dar lugar a la comisión del delito de "tráfico de influencias", fuente primaria de la corrupción que corroe a muchos sistemas democrácticos.

Pero la cuestión, desdes el punto de vista constitucional, tiene sus bemoles. En EE.UU. se intentaron imponer varias veces restriccione sobre el modo de financiamiento de las campañas electorales, y muchas veces esos intentos encontraron escollos constitucionales.

Por ejemplo, la Suprema Corte de los Estados Unidos decidió en el caso Buckley vs. Valeo (1976) anular algunas partes de la Federal Election Campaign Act de 1971.

La Corte, en una decisión per curiam sostuvo la validez de los límites a contribuciones individuales, pero declaró la inconstitucionalidad de muchas otras provisiones.

Los límites a los gastos de campaña, a los gastos independientes de individuos o grupos, y a los gastos de un candidato que provienen de su fortuna personal fueron tachados de incosntituicionales, La Corte estimó que esas disposiciones imponían "severas restricciones" al derecho a la libertad de expresión y asociación, y no estaba probada la existencia de un "interés sustancial del gobierno", necesario para sostener esas provisiones.

Un tema interesante, que recientemente ví mencionado en el libro Constitutional Law for a Changing America: Rights, Liberties and Justice (de allí saqué el dato de Buckley).

Si el tiempo acompaña, trataré de profundizar más al respecto.