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Generaciones

Curiosa concepción de democracia tienen algunos. Por ejemplo, el bueno de Mempo Giardinelli, que dice que algunos actores del conflicto campo - gobierno "generan desaliento, liman la confianza en las instituciones, instalan la idea de caos, descontrol y 'desgobierno' Todo eso que antaño precedía a los golpes militares". Dice (el bueno de Mempo) que...

"En entusiasta coro anuncian que se acabó el crecimiento; que la inflación nos fagocita; que la economía se desmorona; que las encuestas 'muestran' el desprecio popular hacia los K y así siguiendo".

Curiosa concepción de democracia que también se explicita en la barroca (y pretenciosa --ay, González) carta de los intelectuales K que publicó hace poco Página/12. Esa carta habla de "clima destituyente". Y dice.

'Clima destituyente' hemos dicho para nombrar los embates generalizados contra formas legítimas de la política gubernamental y contra las investiduras de todo tipo. Una mezcla de irresponsabilidad y de milenarismo de ocasión sustituyó la confianza colectiva.

Y leyendo Crítica de ayer me enteré que Hebe de Bonafini pidió judicialmente que metan presos a los dirigentes del campo por "terroristas".

Uff...

¿Será que nací en la dictadura pero no tengo recuerdos de ella? ¿Que los fantamas de los golpes de Estado son eso, fantasmas de generaciones pasadas en los que no creo? ¿Y que no creo porque son fantasmas de genereciones que crecieron sin ver nunca (y lamento el sentido literal de la palabra) una democracia en funcionamiento sin contrapoderes al acecho?

Yo nací en 1980, y mis recuerdos son todos posteriores a diciembre de 1983. Todos toditos: será función de psicólogos especializados en el desarrollo cognitivo de los infantes explicar tan arbitrario hecho.

Recuerdo salir a festejar la victoria en México '86, pero no me acuerdo de ningún partido. Y me acuerdo de ver a Aldo Rico por televisión y saber que los hombres de caras pintadas eran malos. No me acuerdo de la plaza del 87' en apoyo de la democracia, pero allí estuve (en los hombros de mi padre). Me acuerdo de la toma de La Tablada y de los tanques. Y de pensar que, esa vez, los hombres de verde eran los buenos. Me acuerdo también de los tiros en Plaza Colón y de los periodistas en el suelo.

Esas eran amenazas a la democracia, mis amenazas a la democracia. Si buscan en mis recuerdos climas destituyentes, desaliento y hechos que preceden a los golpes militares, es eso lo que encontrarán.

Pero también me acuerdo de innumerables protestas. Contra la ley de Educación Superior. Me acuerdo de Norma Plá y las protestas de los miércoles de los jubilados (y como la policía les pegaba). Me acuerdo de las protestas de los petroleros de Salta y Neuquén, cuando la regalada de YPF empezó a rendir sus frutos. Me acuerdo incluso de los primeros piquetes. Y me acuerdo de primerísima mano al Buenos Aires del 19 de diciembre de 2001, y las columnas de gente en bermudas que iban hacia el centro y prendían fuegos en cada esquina, como si marcaran alguna especie de camino.

Las barricadas cortan calles pero abren caminos, decían los estudiantes parisinos hace cuarenta años.

Nunca creí, sin embargo, y a pesar de lo que siempre dicen los panfletistas de la calma y la unanimidad, que esas protestas fueran una amenaza a la democracia. Por el contrario, creí que era expresión cabal de un sistema en el que la gente está dispuesta a salir a pelear por sus derechos groseramente violados, a reclamar ante una situación injusta la atención del Estado y el cumplimiento de sus deberes más elementales. Esa es la democracia que estudié y en la que vivi durante los últimos 25 años. Y es la democracia que me acuerdo.

Pero pueden ser desvaríos de un pelotudo con bloc que no goza de la sabiduría de las iluminadas generaciones que crecieron con la bota sostenida siempre sobre sus cabezas. En una de esas, quien sabe, estamos a la vera de otro golpe de estado.

El tiempo, como siempre, dirá.

Por ahora, me basta con desconfiar de quienes temen a los que gritan y patalean por algo que estiman injusto. Aunque sea un impuestito de mierda.
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Actualización: Oia... Justo hoy (viernes, 11 am) Martín Böhmer celebra el conflicto y dice cosas como estas.

La democracia está basada en la idea de conflicto. Porque el conflicto es inevitable es que creamos democracia como la forma moderna de manejarlo, encauzarlo, aprovecharlo. La democracia constitucional, la idea de la deliberación mayoritaria basada en la capacidad igual de ser parte de ella, celebra el conflicto en la medida en que de él surge la oportunidad de la deliberación, es decir, de la expresión de puntos de vista que tratan de ser la última voz (siempre provisional) en la discusión.


Sorry que te diga.

Viva la 15th Brigada!

"El material del que estamos hechos nunca va a desaparecer, con o sin monumentos. Porque los bastardos no van a cesar en su maldad, y los seres humanos decentes nunca van a cesar en su lucha".

Es un extracto del último discurso de Abe Osheroff, veterano de las brigadas internacionales que lucharon contra el fascismo en España en la Guerra Civil que se desató en 1936. Fueron más de tres mil voluntarios de los Estados Unidos: 900 murieron.

Osheroff era carpintero, y comenzó a militar en política a los 12 años cuando se unió a una protesta contra la condena de Sacco y Vanzetti. Cuando el barco que lo trasladaba de Brooklyn a España fue hundido, nadó dos millas hasta la costa. Fue herido en una pierna y en agosto de 1938 volvió a los Estados Unidos. En el interín, se peleó con Hemingway por robarle comida. También estuvo en la Segunda Guerra Mundial y en protestas contra la Guerra de Vietnam.

En 2006 fue arrestado en una 'sentada' contra la Guerra de Iraq.

Ese fue el último arresto de una larga y honrosa serie. Murió el domingo a los 92 años.

Ver nota del New York Times

Discursos

Curioso. Hoy hace 40 años mataban a Martin Luther King.

Aciago año 1968: también mataron a Robert Kennedy. Fue al año del Mayo Francés. Vietnam ardía. Es el año de la Primavera de Praga. Los estudiantes toman la Universidad de Columbia, en Nueva York, dónde le disparan a Andy Warhol. Los Beatles editan el Album Blanco.

Lo que sigue, es un discurso en serio.



Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.

Es curioso que, para recordar a MLK, recurramos a un discurso. Un discurso fuerte, ante una situación de increíble inestabilidad social, enfrentando una de las mayores injusticias que conoció la humanidad. En el marco de un año que cambió el mundo. Un discurso esperanzador, llamando a la unidad, a pesar de todo. Un discurso histórico.

Por estos días se escuchan otros discursos. Ni los oradores ni los tiempos son los mismos. Más bien, son sobreactuados. Oradores y situaciones se inflan a niveles cercanos a lo ridículo. Dramatismo sin dramas. Radicalizaciones innecesarias dónde hace falta política.

Son otros oradores, otros tiempos. Y otros discursos.

Ici Paris

Cuando en España el fascismo franquista se había reconvertido por algún peculiar efecto de la historia en un régimen que el resto de las democracias occidentales respetaba, la península recibía noticias sobre la dictadura de una radio en Paris, que transmitía en español.

"Ici Paris. Vous pouvez entendre notre emission en langue espagnole..."

Asó empezaban las transmisiones, recuerda Juan Luis Corcobado Cartes en El País. Y cuenta que recientementa ha fallecido una de las voces que en ese momento representaban a la libertad ausente: Julián Antonio Ramírez. Y la recuerda con cariño.

Pensando en esos tiempos, siempre queda la sensación extraña de haber nacido en un tiempo equivocado. Antes se se podía elegir estar del lado correcto con más facilidad porque claro y todo podía tocarse casi que con las yemas de los dedos.

Es decir: la censura era censura y se transmitía clandestinamente. Y si te agarraban ibas a la cárcel. Hoy nadie prohíbe a nadie decir nada. Sin embargo, hay tantas voces silenciadas por artimanias más elaboradas e inteligentes.

Pero a no desesperar: a todos los tiranillos les llega la hora.

La Admisión Judicial Que Genera Polémica

Estaba esperando el post de Gustavo sobre el derecho de admisión de Racing para el postergado partido con Boca y el fallo de la justicia que hizo lugar --a través de la concesión de una medida cautelar autosatisfactiva- al amparo presentado por La Doce.

Como siempre, Gustavo presenta argumentos jurídicos muy poderosos.

A riesgo de repetir algunas cosas, yo también considero que el derecho de admisión no siempre es discriminatorio en el sentido prohibido por la Constitución. Todo hace a la racionalidad del ejercicio de ese derecho y a la exclusión de las "discriminaciones arbitrarias" en base del sexo, la religión, la raza, etcétera.

Por ejemplo, el dueño de un boliche puede no dejar pasar a nadie que tenga "zapatillas" y exigir cierto "código de vestimenta", lo que no puede hacer es discriminar por el color de la piel. Claro que muchas veces la línea que separa la discrminación lisa y llana del ejercicio regular de un derecho es, al menos, borrosa.

Ahora bien, no hay duda que el affaire Di Zeo es complejo. Sin embargo y con el ánimo de debate que promete la blogósfera, voy a procurar "criticar" la resolución del juez que hizo lugar al amparo de los hinchas xeneizes. O mejor dicho, dar una posición diferente.

En primer lugar, creo que todo el asunto del principio de inocencia no es plenamente aplicable al caso en cuestión. Al menos en referencia a Di Zeo, es claro y de conocimiento público que el amigo jefe de La Doce tiene antecedentes de violencia dentro de las canchas de fútbol. ¿Se acuerdan de ese video en La Bombonera en el que Di Zeo golpeaba en el piso a un hincha de Chacarita? Por esos hechos Di Zeo fue condenado a 4 años y 3 meses de prisión.

No considero decisivo que la condena esté apelada, ni considero decisiva la condena. Porque se dan dos extremos que en principio bastarían para mostrar que el derecho de admisión de Racing en el caso de Di Zeo es al menos razonable: violencia (1) en una cancha de fúbol (2).

¿Es la vía para resolver la cuestión?

No. El ejercicio del derecho de admisión debido a su carácter particular --lo ejerce cada club- y su siempre posible arbitrariedad no es la vía adecuada para resolver el problema de la violencia en el fútbol.

Ahora, algunos hechos. Los barras están enquistados en la política de los clubes. Se hacen necesarios a la hora de ganar elecciones. La mayoría de los dirigentes los apañan. Mientras, Grondona se hace soberanamente el boludo. Además, los muchachos están plenamente relacionado con la política. ¿Remember San Vicente?



[Estas cosas pasan demasiado seguido]

¿Que habría que hacer? Una ley especial que resuelva la cuestión definitivamente. En mi opinión, hay que establecer sanciones duras y ejemplares para quienes cometen delitos dentro de un estadio de fútbol. Y no me refiero a 20 años de cárcel, pero sí 5 o 10 fuera de las canchas. Por quemar una butaca o tirar una simple piedra o encendedor. Dejémonos de joder: que lo mire por la tele.

Además, quita de puntos para los clubes.

Son medidas que algunos podrán decir que son "un poco extremas", pero no puede ser que arrastremos este problema desde que tengo uso de razón y memoria (circa 1986).

Yo miraría hacia Inglaterra. ¿Se acuerdan de los temibles hooligans del Mundial '86? Hoy, después de una política seria, en las canchas de Inglaterra no hay ni alambrado. Eso permite cosas como ésta...



... pero igual.

Se requiere una ley y la decisión política de hacerla cumplir. Y san se acabó.

Long Disclaimer: el autor de esta bitácora es hincha fanático de River Plate y sabe ponerse un tanto violento principalmente cuando un "hincha" de tu equipo grita los goles antes de que lo hagan. Sucede que un estudio de la Universidad de Konetikut (?) ha demostrado que "gol que se grita antes de que entre el balón se erra". De esta crispación que suelo ejercer en cualqueir lado puede dar fe el argentino tarado de Sevilla que tuvo que ser adoctrinado a insultos sobre la existencia de esa "ley universal" durante el partido México - Argentina, el de aquel del glorioso disparo del Maxi Rodríguez, realizado una vez que el compatriota había entrado en razones.

Oh my God!

Hace cinco años veíamos en vivo y en directo cómo el mundo cambiaba en una soleada mañana de septiembre. Fue un martes. Un día feriado, un día cualquiera.

"Yo estaba en la facultad, ¿vos?".

Es una pregunta que siempre hago a la gente.

Es que para nuestra generación los atentados del 11 de septiembre fueron el equivalente malvadado de lo que la llegada a la Luna significó para la generación de nuestros padres. El mundo es cada vez más chico y casi que siento en la cara el polvo de los edificios más altos de Nueva York cayendo como si estuvieran hechos de harina.

Y no es polvo lunar: es polvo de escombros y de muerte.

Si lo vivimos con los ojos clavados en una pantalla, así también es mejor recordarlo: a través de la transmisión en vivo de las diferentes cadenas de televisión de ese momento.

El comienzo fueron puras especulaciones. ¿Fue una avioneta? ¿Una explosión desde adentro?



Sólo el segundo avión al que todos estaban mirando en vivo pudo despejar las dudas.

En la ABC (minuto 2.45) se ve clarito el momento del impacto. "Oh my God!", grita el cronista que estaba por teléfono. Y el locutor en estudios dice: "Parece un segundo avión, sí, es una segunda explosión". "Parece que es una especie de acción concertada para atacar el WTC", agrega. ¿Te parece?



En la CBS (minuto 2.50) la cronista reacciona con asombro. "Otro avión golpeó el medio del edificio. Oh my God, right in the middle!". "Definitivamente parece a propósito". "¿Por qué te parece que fue a propósito?" fue la estúpida pregunta del periodista de estudio. "Y porque...".



En la FOX (minuto 2.50) Oh, my goodness, there's another one! "Tenemos un ataque terrorista de proporciones que no podemos ni comenzar a imaginarnos ahora", dice brillantemente el anchorman de la cadena que más apoyó a Bush durante la famosa "Guerra contra el Terrorismo".



Con el correr de los minutos, las torres serían pasado. Hoy vemos más escombros y más muerte en el mundo, todo como consecuencia de ese día en el que EE.UU fue a dormir con sed de venganza. "Se temen terribles represalias", decía la edición especial vespertina de de Clarín de ese día.

Resultó ser una predicción terriblemente precisa.

Un Diario, una Máquina de Fabricar Errores

Algo así dijo recientemente el ombudman del lector del diario británico The Guardian, Ian Mayes, en una entrevista dada al diario La Nación:

"Evidentemente en algún momento los periodistas se equivocan. Si uno tiene un sistema de edición y corrección eficaz, lo que logra es reducir el número de errores, pero no puede suprimirlos. Más aún, si uno quiere pensar en fabricar una máquina de cometer errores, probablemente hará un diario.

(...) la presencia de un ombudsman habilita el debate constante en el diario y permite abrirlo al público..."


¿Para cuando una figura similar en los medios argentinos?

Desde acá, la venimos reclamando desde hace más de un año.

100 años no son nada...

Ayer se cumplieron 100 años de finalizado uno de los conflictos legales más apasionantes de la historia, y así lo recordaron en Concurring Opinions.

Pruebas secretas, juicios llevados a cabo en sesiones cerradas al público, gente encarcelada en islas fuera del territorio, filtraciones a la prensa... puede parecer Guantánamo, pero el caso del que estamos hablando es el de Alfred Dreyfus, en la Francia de fines del siglo XIX.

A raíz de este caso el escritor Emile Zola escribió su famosa carta (¡Yo acuso!) en la que acusaba a altos generales de traición, de saber que Dreyfus era inocente sin hacer nada al respecto, de ocultar al verdadero culpable del crímen por el cual había sido condenado.

Fue un gesto que le valió el juico laudatorio de la historia, pero no de los tribunales franceses, que lo condenaron por difamación, forzándolo a escapar a Londres.

Estar ahí


Hacia la izquierda, las barracas de las mujeres

Recién ha empezado a llover, y las pocas gotas que cayeron fueron suficientes para crear un incipiente barro en el que es difícil caminar. A pesar de estar en primavera, hace frío. Bajo el cielo gris se extienden interminables filas de edificios de madera: hacia la izquierda los de las mujeres, hacia la derecha, los de los hombres, todos ellos separados por altas paredes de alambre de púa. Detrás, un gran pórtico de ladrillos recibe y deja ingresar al campo una vía de ferrocarril que se pierde en el horizonte en una suave curva hacia la derecha. Los flores colocadas bajo el arco dan cuenta de que esas vías no se usan hace mucho tiempo.

El campo de concentración de Brikenau, a pocos kilómetros de Auschwitz, rebosa de turistas con paraguas y pilotos contra la lluvia. Van y vienen con sus cámaras fotográficas y sus calcos pegados en el pecho que los hacen miembros de algún tour previamente pagado.

Leo hoy en Concurring Opinions que Eric Muller --columinsta- irá con un bus lleno de supervivientes a uno de los campos de concentración para ciudadanos de orígen japonés creados por Roosvelt en la costa oeste de los Estados Unidos, que fueron declarados constitucionales por la Suprema Corte en 1944, en la infame decisión del caso Korematsu. Dice Muller: "Leer a Korematsu y a la literatura que existe sobre la reculsión japonesa en América es muy importante. Pero no hay mejor manera para entender a los campos que visitarlos, especialmente (si es posible), con gente que fue recluida ahí nada más que por sus orígenes y sus ancestros".

Supongo que es cierto. No hay nada mejor para entender lo inentendible que estar parado en una cámara de gas dónde mujeres, hombres y niños morían de a 7 mil por una eficaz máquina de exterminio. Y hace mucho frío.

Impresiones de un juicio político

Unas cuantas audiencias del primer juicio político al titular de un Poder Ejecutivo en la historia de la Argentina me han dejado con algunas impresiones que me gustaría volcar en éste ámbito.


Maier es mi nuevo ídolo. Cuando crezca, quisiera ser como él por el modo en que dirige las audiencias y la franqueza con que se dirige a las partes. Sabe gritar cuando hace falta, pero no lo he visto perder nunca la caballerosidad.

El nivel de los testimonios es, mayoritariamente, paupérrimo. La fiscalía ha llegado a preguntar a los testigos si Ibarra estuvo presente durante la inspección de un boliche en 2003. El 'mal desempeño' que pretende endilgársele a Ibarra busca agarrarse de otros casos en los que la administración ha fallado, como en el caso del boliche gay Amérika. Toda la jornada de hoy estuvo dedicada a probar eso (?).

A Strassera sólo lo define una palabra: indignación. La lleva en el gesto y no se le borra por ninguna circunstancia.

La defensa fue atrapada ayer con un truco de los más viejos, propio de cualquier abogado de compañías de seguro que quiere desentrañar las mentiras de un abogado de "chapa y pintura". "¿Se reunió con los abogados de la contraparte?". Esa la hacía yo en mis tiempos en el foro. Parece mentira que hayan caído en una trampa tan burda.

Una batalla política, cuando se inicia, hay que pelarla a muerte. Eso está haciendo la fiscalía. No hay tiempo de retroceder: en ésto les va las carreras. Buscan que el mal desempeño salga por cualquier lado.

La Sala Juzgadora se comporta erráticamente. A veces, se adapta a su rol de juez y actúa con aparente ecuanimidad, particularmente los diputados que dicen no estar definidos por ningún lado. Los que no están, o bien optan por el más descarado desinterés, o bien se dedican a hacer las preguntas que la defensa no hace.

La defensa ha renunciado a ejercer con vehemencia su rol. Tal vez, sabe que la lucha es política.

Pensamientos al pasar y con apuro. Todavía queda mucho trecho por recorrer.

Acá mando yo

La segunda audiencia del juicio político a Aníbal Ibarra empezó a las 9.44 de la mañana, con la lectura del acta de la sesión anterior en donde el presidente del Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, Julio Maier, asentó con precisión matemática los diferentes momentos del día en los que los legisladores de la Sala Juzgadora abandonaron la sesión.

A modo de ejemplo: “La Porta se retiró del recinto a las 17.20, regresó a las 18.20”. Mientras que de algunos legisladores se registraron sólo breves minutos de ausencia (exigida tal vez por necesidades físicas impostergables) en otros casos los representantes del pueblo abandonaron el recinto por más de una hora. Ninguno escapó al agudo ojo de quien preside las sesiones por mandato constitucional, prestigioso hombre de derecho que busca amedrentar a los diferentes actores del proceso con un gesto hosco propio de su casi homónimo Norman Mailer.

La sesión se desarrolló con ritmo lento y cansino, y Maier –quien no puede ni quiere ocultar sus ganas de estar en otro lado- se mostró preocupado por la celeridad del proceso. “En algún momento esto tiene que terminar”, dijo enojado al diputado acusador Jorge Enríquez. Con éste legislador macrista se produjeron casi todos los ‘cruces’ de la mañana. Cuando el diputado solicitó la incorporación del sumario administrativo levantado a uno de los testigos, Maier le advirtió: “Sepa que esto va a haber que leerlo. Porque no es cuestión de andar juntando papeles…”.

Ayer, en la tercera audiencia, Maier se sometió a un electro cardiograma durante el receso. Se supone que estaba planeado. Es que comenzando cerca de las 9 AM y terminando cerca de las 11 PM, en algún luigar hay que meter las cosas 'normales' de la vida.

Maier se parece en cierto sentido a Mailer. No se si serán los ojos pequeños que se retraen casi hasta el comienzo de la nuca, tendencia natural que probablemente incrementa los años. Desde el fondo del rostro, esos ojos que a la distancia parecen invisbles, escrutan todo lo que encuentran su paso. Si Maier hubiera procedido con menos verguenza hacia las bebidas espirituosas y con más amor a las putas que al derecho, seguramente podría haberse convertido en un literato violento al estilo del buen Norman. Es que comparten el gesto, y no desdeñemos la importancia del mismo. Como dijo Francis Scott Fitzgerald (y cito de memoria): "La personalidad no es más que una ininterrumpida serie de gestos existosos". Y si bien entiendo que Norman es bastante más petiso que Maier, ambos parecen tener esa extraña cualidad de expresar en cada movimiento que son perfectamente capaces de aguantar cualquier clase de golpe. Y me refiero a ganchos y upper cuts, no a desafìos intelectuales o propios de la mente filosófica. Y los dos parecen llevar su gran cabeza-de-toro un tanto más abajo que el resto de los mortales: da la sensación de que los ojos buscan la línea de los hombros... como los boxeadores. Mastican insultos entre dientes y están siempre prestos a la pelea, y sobreviven a las cargas más brutales, esas en las que el pelotón entero marcha seguro a la muerte.

En estas audiencias, Maier se dedica a poner orden. Lo hace como el hombre de derecho que es, pero no teme levantar la voz cuando hace falta. Por momentos, pareciera que tiene ganas de levantarse y --cual Moe de los tres chiflados- chocar las cabezas de los díscolos legisladores. Es un toro que prefiere otro tipo de rodeos.

Disclaimer: Este post puede estar influido por la lectura del libro Ejércitos de la Noche, del buen Norman.

Reseñados...

...fuimos en Mirá! por nuestro profesor de la materia "Nuevos Medios" de la Maestría en Periodismo de la Universidad de San Andrés, el Grupo Clarín y la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia.

El motivo: la transcripición del primer diario Clarín del 28 de Agosto de 1945 en formato blog y mediante la utilización de herramientas gratuitas disponibles en Internet para cualquiera: You Tube, Blogmatrix, Google Maps, y la infaltable Wikipedia, fuente de la mayoría de los links del blog.

Un interesante experimento periodístico así comentado:

Comentario: El objetivo con el que planteé este experimento periodístico fue que los alumnos pudieran demostrar sobre un caso real que las herramientas públicas, gratuitas y libres disponibles en Internet, permiten un periodismo digital ampliamente superior al que practican los diarios online en la actualidad:

* Ancho de banda fragmentado en múltiples proveedores para distribuir video streaming embebido * Contexto periodístico neutral en wikipedia * Instantáneos slideshows provistos por Flickr *Podcasting RSS.Geolocalización de hechos y fotografías con Gmaps y Zoto. *Empatía con Google: Cada palabra que aparece publicada puede buscarse y hallarse(!) con el buscador disponible en el blog.

Todo realizado dentro de un redacción descentralizada (cada participante trabajó desde distintos lugares; algunos en sus casas, otros en la redacción de la Maestría, otros en Cybercafés...)

El aspecto rudimentario del blog puede confundir al lector desprevenido. Pero visto con atención este simple blog hace más cosas, de manera más eficiente y barata que lo que logran la mayoría de los diarios online del mundo.

¡Véanlo!

José de San Martín. A 155 años de su fallecimiento.

José de San Martín
Libertador de América
(1778-1850)


Himno al General San Martín

Yergue el Ande su cumbre más alta,
dé la mar el metal de su voz
y entre cielos y nieves eternas
se alza el trono del Libertador

Suenen claras trompetas de gloria
y levanten un himno triunfal,
que la luz de la historia
agiganta la figura del Gran Capitán.

De las tierras del Plata a Mendoza,
de Santiago a la Lima gentil
fue sembrando en la ruta laureles
a su paso triunfal, San Martín.

San Martín, el señor de la guerra,
por secreto designio de Dios,
grande fue cuando el sol lo alumbraba
y más grande en la puesta del sol.

¡Padre augusto del pueblo argentino,
héroe magno de la libertad!
A tu sombra la patria se agranda
en virtud, en trabajo y en paz.

¡San Martín! ¡San Martín! Que tu nombre
honra y prez de los pueblos del sur
aseguren por siempre los rumbos
de la patria que alumbra tu luz.

(Música: Arturo Luzzatt - Letra: Segundo M. Argarañaz)

Recordando Hiroshima.

Las bombas atómicas lanazadas por EE.UU contra dos ciudades japonesas en 1945 causaron la muerte de millares de civiles, en uno de los actos más salvajes y criticables -en mi opinión- de las guerras del siglo XX. Si bien es cierto que Japón fue el agresor, y que las bombas pusieron un fin abrupto a la guerra, estimo que el precio pagado fue injustificadamente alto.

El presidente de los EE.UU en ese momento era Harry Truman, y es uno de los más respetados por el pueblo americano. Es sabido que la decisión que tomó no fue fácil. En vez de recordar a Hiroshima como todos los medios del mundo lo hacen, me pareció mejor ver este post de Jack Balkin.

En él relata un viaje a Missouri para visitar la Truman Library, en donde se expone sin paricalidad las posiciones en contra y a favor de la decisión de quien fuera vice de Franklin Delano Roosvelt y quien asumiera la presidencia tras la muerte de éste.

Además, una anécdota que debería ser recordad por todos los gobernantes del mundo: un jóven recibió el "Corazón Púrpura" durante la Guerra de Korea. Los padres de éste se la enviaron al presidente diciendo que de nada les servía, ya que su hijo había muerto gracias a las políticas de Truman. La medalla y la carta se encontraron luego de la muerte del ex presidente, en uno de sus cajones de su escritorio de la librería. Aparentemente, siempre las mantuvo cerca suyo, para recordar los costos humanos de las decisiones que tomó.

La Nación ha publicado una entrevista muy interesante realizada por Hugo Alconada Mon a Luis Moreno Ocampo, en la cual el ex fiscal del juicio a las juntas y hoy fiscal de la Corte Penal Internacional brinda conceptos sobre el valor justicia y su variación según se trate de diferentes paises. Asimismo, estima el paso del tiempo como condición a veces necesaria para lograr el enjuiciamiento de personas que ocuparon puestos de poder y estima que "el juicio a las juntas fue una piedra fundamental de la democracia argentina".- Fin -